martes, 4 de marzo de 2014

La revista del domingo

-Mirá esto, aparecen artículos sobre el estrés y la depresión hasta en la sopa. ¿No te digo yo? A la gente la enferman.
-Sí, no sé. Yo me estuve sintiendo un poco reprimida.
-¿Deprimida?
-No, reprimida. Con ganas de salir corriendo.
-¿En qué sentido?
-Es como si este no fuera ni mi lugar ni mi tiempo y tuviese que encontrar el indicado.
-Ah. No te preocupes, a mí en el laburo me dan ganas repentinas de estar en una hamaca paraguaya con una cocada...
-No, esto va más allá de eso. A veces me quiero escapar de este cuerpo. Me siento maniatada. Estoy en medio de cualquier situación cotidiana y de repente me asalta una sensación fuertísima de descontento, de desorientación. ¿Nunca lo notaste? Me voy, me pierdo. Sigo acá pero no estoy. Siento que no soy mi yo verdadero. Y no sé cómo repararlo. Es como ese peso invencible que no te deja salir corriendo en los sueños. ¿Entendés? Todo me parece una ilusión de la que me tengo que escapar.
-Ah, claro. Che mirá, en la misma revista hay un artículo sobre las propiedades benéficas del tomate. Tendríamos que comer más ensalada.