martes, 9 de diciembre de 2014

Provisorio para siempre

"Esperá que te traigo un almohadón. Lo guardé por la lluvia del domingo."
En el patio hay un sillón hecho de un armazón de metal oxidadísimo y redondeado. El asiento y el respaldo están compuestos por unos cables de plástico verde. Si estuvieran todos los hilos presentes y en su lugar, sería bastante cómodo. En su momento debió ser una pieza innovadora. Pero así como está, es prácticamente inutilizable si no se le pone un almohadón o algún tipo de base.
"Los cables de abajo se los até provisoriamente hace veinte años. Es provisorio para siempre."
Se fue a dormir una siesta tardía. Y yo me quedé tomando mates en el sillón cableado.
Voy a pensar en vos entre cebada y cebada; en que tengo que hacer valer las horas; en que el miedo es otro invento; en que si quisiera podría cambiar las cosas ahora mismo. Pero voy a adoptar la actitud temporal de que las cosas pasan por algo y tengo que dejar que así sea, que pase el viento, que se lleve todo, que haga lo que quiera.
Voy a pensar eso provisoriamente para siempre.