Una caricia fantasma. Como el que pierde una pierna y continúa sintiéndola.
Escuchaba "Angie", tal vez por intensificar ese gusto a tristeza justificada. Claro, si de esto hablan de pronto todas las canciones del mundo. Hubiese sido lo mismo si miraba por la ventana o charlaba con el gato. No era el masoquismo de buscar tristeza escondida, era que ella aparecía por donde se le antojara.
Tanto por perder. Los días se vengan, no les gusta que la gente especule con ellos. Se enojan con el artista que decide trabajar en un estudio contable y con quien construye ciudades en las nubes.
Odiaría decir que algo de esto estaba escrito, pero no tengo espacio para abarcar ningún tipo de odio. Otro tipo de sentimiento ya se expandió y colapsó cada fibra. Y ahora son tan pocas las cosas que importan.
Como en las historias de esos espíritus que por alguna razón no quieren abandonar los lugares en los que fueron realidad, así es el espectro de esta caricia. Maldiciones sin cura inmediata. Embrujo a prueba de olvido.
Seguí escribiendo cosas que no me canso de leer :)
ResponderBorrarAtte: Un chico que no existe en tus ojos.